Vivir con una Enfermedad Crónica y Superar Inquietudes acerca de la Universidad
Por Marilyn Emerson
Consultora Educacional Independiente
Estudiantes que padecen de una enfermedad crónica como el
artritis, lupus, síndrome de fatiga crónica, epilepsia, cáncer
y asma pueden tener inquietudes antes de solicitar admisión
para la universidad.
¿Soy capaz de asistir a la universidad?
Sí. Si has logrado graduarte del colegio con tu enfermedad,
podrás distinguirte en la universidad. Has aprendido cómo
vivir con tu enfermedad y maximizar tu educación al mismo
tiempo. Son destrezas que podrás seguir aplicando no solo
en la universidad, pero por el resto de tu vida.
¿A qué tipo de universidad puedo asistir?
Todo el mundo tiene características que busca en una
universidad. Unas son opcionales; otros son criterios
fundamentales. La lista es diferente para cada estudiante.
Un vegetariano o alguien que solo come comida kosher
requerirá un tipo de servicio. Un atleta aspirante que
rema no escogería una institución sin acceso al agua.
De la misma manera, un estudiante que necesita estar cerca
de un hospital o un especialista médico incluirá estas cosas
en su lista de atributos obligatorios.
Tomando una buena decisión requiere que investigues bien.
Primero, tienes que identificar las características que
requieres de una universidad prospectiva. Debes considerar
su tamaño, su ubicación, su ambiente, etc. Querrás hablar
con tu médico para ver si hay necesidades adicionales que
tendrás cuando estés en la universidad.
Cuando tengas una idea de lo que buscas, con la ayuda de tu
orientador en el colegio y/o asesor educacional independiente,
guías a universidades y el Internet, investiga cuales
universidades acomoden bien quién eres como individuo y
estudiante. Haz una lista de posibilidades. Luego, cuando
sea posible, visita las universidades en las que tengas más
interés. Además de asistir a la sesión informativa y hacer
el recorrido, visita el centro de salud universitario.
Averigua sus horarios, con quién podrías hablar al tener
preguntas o inquietudes, si hay un médico que tiene experiencia
con tu enfermedad, si hay grupos de apoyo en la universidad o
cualquier otra cosa relevante. Visita el hospital o la clínica
más cerca de la universidad para averiguar acerca de los
programas y recursos que tienen. Haz todas tus preguntas.
Con una mayor cantidad de información, será fácil tomar una
buena decisión.
Es únicamente tu decisión si o cuando quieres hablar con un
representante de la oficina de admisión sobre tu enfermedad.
Puede ser un tema complicado. Tu orientador y médico te podrán
ayudar a decidir. Representantes de las oficinas de admisión
generalmente aceptan esta información. A veces podrás charlar
con un representante de la universidad para conversar sobre
tus necesidades alimenticias, de vivienda, de transportación
al hospital más cercano o cualquier otra necesidad.
¿Podré manejar las clases?
Es probable que ya habrás aprendido cómo vivir con tu enfermedad
en el aula. Si tienes un sistema que funciona, sigue con él.
Como mencionado antes, hablar con la gente sobre tu enfermedad
es una decisión personal. Claro, hay ventajas en avisarles
a tu decano, orientador y profesores. Si tu enfermedad puede
afectar de vez en cuando tu capacidad de aprender por causa
del dolor, tratamiento o fatiga, tu decano u orientador
te pueden ayudar a planificar y poner en equilibrio tus cuatro
años, distribuyendo tus cursos exigentes. También, si hay
un problema que te previene tomar un examen o completar
un deber, tener un decano informado puede ayudarte a recuperar
un examen o extender la fecha límite de un proyecto, haciendo
tu vida mucho más fácil. Si una situación semejante
es probable, no esperes hasta que pase la situación para avisar
a las personas que te podrán ayudar.
¿Podré manejar la vida social?
La mayoría de los estudiantes en su último año del colegio
tienen preocupaciones sobre la transición a la universidad.
¿Les odiarán sus compañeros de cuarto por su apariencia, por
su raza, por el lugar de dónde son, porque son republicanos?
Es perfectamente normal preocuparse de estas cosas y preocuparse
por cómo tu enfermedad podría afectar tu vida social. De nuevo,
es tu decisión si avisarás a tus amigos y compañeros de cuarto.
Sin embargo, si es algo que sería difícil de esconder, podría
resultar más fácil avisarles desde el principio. Es posible
que tus amigos no sepan mucho de tu enfermedad y sus
implicaciones. Esta ignorancia puede causar miedo o lástima.
Otras personas suelen alejarse de lo que no entienden.
Una manera de enfrentar estas situaciones es explicar tu
enfermedad. Muchas organizaciones ofrecen apoyo acerca
de enfermedades específicas como folletos, listas
de respuestas a preguntas comunes y otra información útil.
Por ejemplo la Children’s Diabetes Foundation (Fundación
para Niños con Diabetes) proporciona una carta y una hoja
de datos para ayudar a estudiantes empezando la universidad
hablar con sus compañeros de cuarto. Pregúntale a tu médico
como él o ella explicaría tu enfermedad. Hablar abiertamente
de porqué fumar en el cuarto puede hacerle daño a tu salud,
acerca de la comida que necesitas y que nadie pueda tocar o
tu necesidad de tener el cuarto muy limpio podría promover
una relación positiva con tus compañeros. Estudiantes con
ciertas enfermedades no tienen otra opción; tus compañeros
de cuarto tienen que conocer las causas, necesidades y qué
hacer si haya una emergencia.
Cuando visites universidades, averigua si puedes organizar
para pasar la noche en una habitación con un estudiante.
Esto te dará una buena idea de cómo será el ambiente social.
Deberías considerar como la falta de sueño o el alcohol podrían
afectar tu enfermedad. Puede ser que vivir con un compañero
de cuarto no sea una buena idea.
Cuando pases por el proceso, recuerda que tus decisiones
iniciales no son permanentes. Si tener un compañero de cuarto
no va bien, siempre puedes cambiar la situación. Si escoges
una materia incorrecta, puedes dejar de tomarla. No será
el fin del mundo.
El asunto más importante que debes tomar en cuenta es que
hay varias universidades donde podrás ser feliz y tener éxito.
No te preocupes. Tuviste éxito en el colegio a pesar de
tu enfermedad. De la misma manera, tendrás éxito en
la universidad.
Acerca de la Autora
Marilyn G.S. Emerson, MSW, es la presidenta y fundadora de
College Planning Services, Inc. (Servicios de Planificación
para la Universidad), una consultoría educacional independiente
en Nueva York especializada en consultas sobre la admisión
universitaria. Es miembro de IECA, NACAC y HECA. Marilyn
sigue visitando universidades cada año y está dispuesta
a viajar para reunirse con clientes. Visita
www.collplan.com
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